Trabajo Fuera y Dentro de Casa

Trabajo Fuera y Dentro de Casa

 Por Valentín Araya

Uno de los signos más visibles de los cambios en la sociedad actual es el papel que la mujer ocupa en ella. Se ha acelerado su promoción y se le ha reconocido igualdad de derechos y de representación en el hogar y en la sociedad. Consecuentemente, hay un alto número de mamás que se han sumado a las fuerzas laborales.

Este cambio social ha generado cambios en nuestras familias que no siempre son fáciles de manejar y pueden generar conflictos:

  • Conflictos para la mujer, que preferiría no tener que salir fuera de casa a trabajar y desea ser ella personalmente quien provee cuidado y educación a los hijos. Si lo hace es porque se ve forzada por las circunstancias económicas.
  • Conflictos en el hombre. Para algunos hombres, el hecho de que su esposa trabaje fuera de casa contradice la mentalidad de que el hombre debe proveer todo lo económico para la familia y la mujer debe quedarse en casa para realizar los oficios domésticos y cuidar de sus hijos. Y eso puede ser causa de tensiones y frustraciones en el matrimonio. Sin embargo, como lo dice la Iglesia, “El genio femenino se necesita en todos los ámbitos de la sociedad” (Laborem Exercens, 19). Y en muchos casos, el hecho que la mujer se realice humana, cristiana y profesionalmente, fuera de casa, es una bendición para el matrimonio y para los hijos. Lo importante es que los padres encuentren quién, en su ausencia, pueda cuidar bien los niños, y que el trabajo no absorba el tiempo para compartir en familia y en pareja.
  • Conflictos por tareas domésticas. Cuando los dos trabajan es muy importante distribuir adecuadamente las tareas domésticas. Pues a veces las mujeres sufren la injusticia de tener que trabajar tiempo completo fuera de casa y adicionalmente tener que  encargarse también, ellas solas, del trabajo al interior de la casa. El hombre debe entender que el trabajo de casa es un trabajo más del cual los dos son responsables.
  • Impacto en los hijos.  Los hijos pueden ser severamente afectados cuando los padres, primeros responsables y educadores de los hijos no proveen la atención necesaria. Por eso, en su ausencia, ellos deben asegurarse que los hijos  no sólo sean cuidados de peligros, sino también atendidos en sus necesidades psicológicas, emocionales, espirituales e  intelectuales. Lo importante es que los padres encuentren quién, en su ausencia, pueda cuidar bien los niños, y que el trabajo no absorba el tiempo para compartir en familia y en pareja.

Recomendaciones para parejas cuando los dos trabajan:

  1. Eviten poner en riesgo a sus hijos.  En algunos casos es mejor hacer ciertos ajustes económicos y aprender a vivir con menos dinero, que poner en riesgo a sus hijos. En edades escolares los niños requieren que papá o mamá se involucre con ellos en la escuela y si los dos trabajan, es casi imposible hacerlo. Y cuando son adolescentes requieren ser monitoreados de cerca. Si deciden que los dos van a trabajar, busquen las personas profesionales o instituciones que garanticen el bienestar integral de sus hijos.
  2. Dediquen tiempo a sus hijos. Aparte de las necesidades básicas: abrigo, comida y techo, los niños necesitan seguridad, atención, amor, comprensión, comunicación y protección.
  3. Decidan juntos sobre la disciplina y reglas de comportamiento.: Para evitar conflictos por la crianza es muy importante que decidan, en pareja, el tipo de valores y los métodos de disciplina que usarán con sus hijos. Comuniquen, claramente, tal decisión a su niñera. En mi caso, Betty, mi esposa, y yo decidimos que la disciplina la íbamos a impartir nosotros y no nuestra niñera. Así, ella nos decía si los niños habían faltado a una regla y nosotros aplicábamos las consecuencias. Los niños aprenden pronto que aunque alguien les cuida durante el día, sus papás son los encargados de su disciplina y las personas permanentes en sus vidas.
  4. No olviden la diversión. Dediquen tiempo para jugar con sus hijos después de llegar de sus trabajos. Los niños necesitan ese contacto con ustedes y ustedes lo necesitan también. Reserven también un día por semana como día familiar, donde puedan salir con ellos, hacer todo lo que les guste hacer, llevarlos al parque, ir a caminar, etc.
  5. Ayúdenles en sus tareas escolares. Padre de niños en edad escolar, dediquen tiempo para hacer tareas y obligaciones escolares con sus hijos. Ese tiempo es una inversión excelente para el futuro de sus hijos.
  6. Dediquen tiempo para ustedes dos.  No dejen que el trabajo y las tareas hogareñas les roben lo más importante del matrimonio: ser pareja. Dediquen tiempo juntos para platicar, divertirse, pasar tiempo juntos y seguirse conociendo. Pongan en su agenda por lo menos un día por semana para hacerlo. Es mejor pagar unas cuantas horas más a su niñera, que  dejar que su matrimonio se afecte y les lleve a la separación. Si ustedes están bien como pareja, sus hijos estarán mejor.

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